Trabajando para ofrecerle el mejor servicio
¿Quiénes somos?
Centro de arbitraje institucional
Somos un centro de arbitraje institucional conformado por árbitros, abogados y profesionales de distintas áreas, unidos por el ideal de brindar justicia rápida, oportuna y eficiente. Estamos facultados para resolver controversias entre personas naturales y jurídicas del sector privado.
Nuestros procesos se desarrollan con equidad, garantía, transparencia y celeridad, a un costo competitivo, sin comprometer la seguridad jurídica. Nuestra nómina de árbitros cuenta con la mayor especialización, calificación profesional y probidad, avalada por el Colegio de Abogados de Lima.
Los laudos que resuelven las controversias pueden ejecutarse en sede arbitral mediante el remate de bienes muebles y/o inmuebles, inscribiéndose las adjudicaciones en los Registros Públicos correspondientes. Asimismo, puede ordenarse el lanzamiento de los ocupantes del inmueble adjudicado, recurriendo a la vía judicial con auxilio de la fuerza pública en caso sea necesario.
Un proceso arbitral que incluya el remate de bienes tiene una duración promedio de seis meses. Culminado este plazo, se ordena la inscripción del bien a favor del adjudicatario en los Registros Públicos, finalizando la labor del Árbitro Único (1 miembro) o del Tribunal Arbitral (3 miembros) con la ejecución correspondiente en sede arbitral.
Valores de Nuestra Institución
Nuestro Compromiso
CACLI es una institución Arbitral que ha nacido entre muchos motivos para coadyuvar de algún modo, con la enorme carga procesal que tiene el Poder Judicial; sin que este servicio sea oneroso para las partes, por cuanto nuestros árbitros se encuentran comprometidos con esta noble causa resolviendo los conflictos con justicia, en el menor tiempo y a un costo justo.
MISIÓN
Nuestro Centro Arbitral busca por medio de una solución rápida a los conflictos, lograr un mayor desarrollo económico y paz social, aspirando a ser el mejor centro de arbitraje del Perú bajo principios cristianos.
VISIÓN
Ser reconocido como una institución sólida, con proyección y responsabilidad social, promoviendo una cultura de paz en la solución de las controversias, sobre los pilares de la independencia, ética, imparcialidad y eficacia en los procesos de arbitraje y conciliación, dentro de un espacio neutral, en donde la comunidad en general, pueda encontrar un clima confiable en la solución extrajudicial a sus controversias.
